Existe toda una familia de clarinetes según el registro: desde sopraninos afinados en mi bemol o fa, hasta octocontrabajos afinados en si bemol. Los más utilizados son:
- el sopranino en mi bemol (también llamado requintoy pitu montañés en Cantabria),
- soprano en do, si bemol y en la,
- bajo o contralto(en mi bemol),
- bajo (en si bemol) y
- contrabajo en si bemol.
En los inicios, y debido a la dificultad del clarinete para poder interpretar en tonalidades con varias alteraciones, por su primitivo estado de evolución, era frecuente la utilización de tres clarinetes: do, si bemol y la, dependiendo de la tonalidad de la obra o movimiento. Aún hoy son habituales, fundamentalmente en el repertorio operístico y en la música contemporánea.
Casi todos estos instrumentos son transpositores . La razón más plausible es que, tras la evolución del clarinete en los siglos XIX y principios del XX, al adquirir la capacidad para tocar en todas las tonalidades, el clarinete soprano en do (hoy en desuso) era demasiado estridente, por su gran contenido de armónicos agudos, por lo que se prefirió el clarinete en si bemol (el más empleado) y en la (con una sonoridad mucho más dulce y oscura que el clarinete en si bemol). Una vez fijado el soprano de la familia, los demás miembros se establecieron en relación a éste.